viernes, 26 de octubre de 2007

Cual montaña rusa

Se está desconchando. Poco a poco va oxidándose todo que, por otra parte, nunca llegó a funcionar. Porque cada vez hay más socavones. Como ya ha pasado otras veces, se está desplomando. Y quizás sólo nos demos cuenta cuando miramos el telediario. Y puede que esto sea el principio del fin, como una montaña rusa que se detiene segundos antes de caer en picado.

Y esos segundos antes son que Barcelona parece un queso gruyère, la educación va en caída libre y puede que estemos al borde de una crisis económica. Y a nivel mundial, hace tiempo que nos estamos cargando el planeta: viviremos sin árboles, sin agua, sin oxígeno... Y sólo mencionarlo dan ganas de vomitar de lo aburrido que lo tenemos. Reciclar, reusar, ahorrar. Bla, bla, bla. Cómo cuesta impactarnos hoy en día. Qué fácil es vivir dentro de la caverna, viendo sombras de la realidad.

Y para colmo, no queremos votar. Porque es obvio, unos son malos y los otros, peores. Y para eso se nos pone Ciudadanía. Y, ¿qué hacemos? Porque quedarnos sentados y abstenernos de votar no creo que sea la solución. Dicen que somos una juventud que no tiene nada por lo que luchar. Eso dicen; pero yo discrepo.