Cierra los ojos. Ciérralos, venga, venga. No los abras, que te veo, mamá. Así... ¡Te he dicho que no los abras! Si no te los cierro yo, ¿eh, mamá? Ahora desea algo con todas tus fuerzas. Pide un deseo. Y no me digas qué has deseado, ¡no se puede decir! ¡que sino no se cumple! Sopla, sopla, ahora. Yo te ayudo a soplarlas, mamá. Yo te ayudo. Puedo, ¿verdad? ¿Puedo? ¿Puedo? El deseo se cumplirá igual, ¿no? Es que yo quiero soplarlas... Por favor....Cuando termina de ayudar a su madre a soplar las velas, por la mejilla de ésta resbala una lágrima. ¿Por qué lloras, mamá? ¿No se cumple? Y ella le cala más la gorra que lleva el niño para cubrir su cabeza pelona mientras el niño le sonríe. Pero no llores, mamá.
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¿Un deseo? Que nunca haya cumpleaños así.
Gracias a todos por leer Garabatos durante estos meses.
Año y medio del blog.
9 garabatos:
Pues feliz año y medio de blog :D
Pista para Fanático: el niño no es un skin-head.
La dureza que se intuye no deja indiferente…
Feliz cumple y medio…
buf, el mundo está lleno de cumpleaños deprimentes..
¡Felicidades! Un año y medio de blog es todo un logro.
Un beso!
Gracias a ti por darnos qué leer cosas interesantes. Paso la lengua pero no me sabe a nada el pastel :)
Terrible, duro, crudo. María, sos muy talentosa.
Sospechoso de ser cruel y duro, pero a la vez lleno de belleza
sherlock, la Baker Street se congratula de tenerte (y que nos dures)!
Yo llevo un año y no sé cuánto podré sobrellevarlo, felicidades. Un saludo y espero que puedas visitarme.
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