jueves, 29 de noviembre de 2007

Negro con pintas rojas


- Sí, esto... Quisiera hacerle una pregunta, usted sabe... No sabría yo cómo empezar.
- Vaya al grano, caballero, sin tapujos.
- De acuerdo, entonces. ¿De qué color es el caballo blanco de Santiago?
- No estoy muy seguro... Quizás blanco.
- En efecto, era blanco pero... ¿Sabe usted de qué color eran las riendas?
- ¿Cómo iba a saberlo yo?
- Debería, señor, debería.
- Pues... No lo sé, supongo que de piel. De piel... ¿negra tal vez?
- Ni idea, señor. Yo nunca vi ese caballo. De hecho, ni siquiera sabía que Santiago tuviese un caballo.
- Claro que lo tenía. Era negro y con pintas rojas.
- ¿No es blanco? ¡Qué gran quimera! ¡Oh, tragedia!
- Pues sí.
- Qué curioso... Nunca he visto un caballo con pintas rojas.
- Pues debería verlo, señor, debería. Son muy apuestos y como muy... coquetos. Dibujárselas cada día... Imagínese.
- Me figuro que sí. ¿Me enseña alguno?
- Pues no se dónde están. Nunca vi caballo tal.
__________________________________
Leyendo 3 sombreros de copa.

8 garabatos:

Arcángel Mirón dijo...

Debe ser difícil convivir con una persona así :)

Narval dijo...

:D

¿Lo has escrito tú o es de tres sombreros de copa?

maria* dijo...

Lo he escrito yo, Narval. Inspirado en 3 sombreros de copas.

Luis Amezaga dijo...

Bien inspirado en el absurdo humorístico. Pero no me ha quedado claro: ¿Santiago era negro? :))

Henry J dijo...

Tu + freak
un poquito +

Solo hay dos soluciones, ir a mejor (nuevos traficantes) o a peor…
Tú decides, yo espero.

Fanático dijo...

esto de las primicias me deja sin mucho mas que agregar

tootels dijo...

parece más bien una conversación de pipi calzaslargas con su menete.. je je je .. saludetes!!!

Muchachada dijo...

Libro de selectividad!
Estamos todos en lo mismo!
Jajaja

PD: No es mi entrenador, es mejor. Es mi amigo. Y por seguro que no hay segundas. Es mi amigo.