- Sí, esto... Quisiera hacerle una pregunta, usted sabe... No sabría yo cómo empezar.
- Vaya al grano, caballero, sin tapujos.
- De acuerdo, entonces. ¿De qué color es el caballo blanco de Santiago?
- No estoy muy seguro... Quizás blanco.
- En efecto, era blanco pero... ¿Sabe usted de qué color eran las riendas?
- ¿Cómo iba a saberlo yo?
- Debería, señor, debería.
- Pues... No lo sé, supongo que de piel. De piel... ¿negra tal vez?
- Ni idea, señor. Yo nunca vi ese caballo. De hecho, ni siquiera sabía que Santiago tuviese un caballo.
- Claro que lo tenía. Era negro y con pintas rojas.
- ¿No es blanco? ¡Qué gran quimera! ¡Oh, tragedia!
- Pues sí.
- Qué curioso... Nunca he visto un caballo con pintas rojas.
- Pues debería verlo, señor, debería. Son muy apuestos y como muy... coquetos. Dibujárselas cada día... Imagínese.
- Me figuro que sí. ¿Me enseña alguno?
- Pues no se dónde están. Nunca vi caballo tal.
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Leyendo 3 sombreros de copa.

8 garabatos:
Debe ser difícil convivir con una persona así :)
:D
¿Lo has escrito tú o es de tres sombreros de copa?
Lo he escrito yo, Narval. Inspirado en 3 sombreros de copas.
Bien inspirado en el absurdo humorístico. Pero no me ha quedado claro: ¿Santiago era negro? :))
Tu + freak
un poquito +
Solo hay dos soluciones, ir a mejor (nuevos traficantes) o a peor…
Tú decides, yo espero.
esto de las primicias me deja sin mucho mas que agregar
parece más bien una conversación de pipi calzaslargas con su menete.. je je je .. saludetes!!!
Libro de selectividad!
Estamos todos en lo mismo!
Jajaja
PD: No es mi entrenador, es mejor. Es mi amigo. Y por seguro que no hay segundas. Es mi amigo.
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