sábado, 17 de mayo de 2008

En rojo

El Azar, gran dios de los que no creen en el destino, le abordó caprichoso aquella mañana. Desafiándola la miraba. ¿Serás capaz de burlarme? Nadie lo es y lo sabes. Contuvo el aliento y él entornó a su vez los ojos. Y entonces, ella echó a correr. Iba a conseguir burlarlo, nada iba a detenerla, se dijo. Pero escabulléndose sólo encontró la senda de la que pretendía huir. Aquello no era un teatro y en su escena tragicómica no podía simplemente esconderse entre bambalinas. Sabía qué camino debía tomar pero no quería hacerlo, y tenía sus motivos, fuesen cuales fueran; a pesar de que retrasarlo no iba a cambiar su destino, o azar, llámalo como quieras que al final todo se resume en formas de verlo.

Era tan sólo un cruce en el que ella se había detenido. Con el pelo agitado y el pulso acelerado, miraba fijamente el semáforo en rojo. Que estuviese en rojo no quería decir que la luz verde no fuese a aparecer. Ella lo sabía. En aquella fracción de segundo en que ambas luces estaban apagadas, lo comprendió. Comprendió cuál era su propósito y por qué debía bajar de aquella acera y simplemente avanzar. Todo cambiaba en aquel instante, no se sabía por qué ni cómo, pero ya no trataba de huir, se sabía incapaz. Ella no había tenido la misma suerte que Medea, y ningún dios iba a bajar a ayudarla. Pesarosa, sabiendo que los deus ex machina no sucedían en el teatro de la vida real, cruzó la calle y, como una heroina de las tragedias griegas, aceptó su destino.

10 garabatos:

eli dijo...

El filósofo contemporáneo, Nietzsche, estaría orgulloso de tu escrito. El echo de que un ser humano acepte su destino aunque no sea el que verdaderamente escogería pero que le está predestinado, da significado al amor fati, el cual defiende Niezsche al largo de su teoría filosófica.

Miguelo dijo...

hooola te enlazo en mi blog ok?

besos

Bea M dijo...

tus escritos estan tomando muy buen rumbo, sigue así, muchos besos!

Kimi dijo...

extraña metáfora la de los semáforos
sin embargo da que pensar
besitos

PD: gracias, no sabia yo q era plastico, a q te refieres con eso?^^

Arcángel Mirón dijo...

La sabiduría se nos revela en un instante o en un guiño del semáforo.

Sintagma in Blue dijo...

Lo hermosa que sería una buena anagnórisis de vez en cuando.

:-)

besos

LUIS AMÉZAGA dijo...

Tenemos noticia de algunos cosas que ocurren en la página del libro en la que transcurre la acción. Algo sabemos de lo acontecido anteriormente, pero carecemos de una vista general del guión narrativo. Es por ello que estamos a merced, como personajes de una historia que reparte papeles con la soltura de un escritor excéntrico.

jordim dijo...

El filósofo contemporáneo, Nietzsche, estaría orgulloso de tu escrito...

Estoy de acuerdo, ceo que te estás convirtiendo en una versión femenina de Nietzsche; espero ansioso El Anticristo 2; sería la leche que alguien le diera continuación a las reflexiones de esa bomba de relojería :)
Estás cogiendo buen rumbo, sigue en ello ;)

o s a k a dijo...

lo que nos diferencia de las piezas de un engranaje es que podemos esperar a que se ponga verde, cruzar en rojo, improvisar una travesía en diagonal con los ojos cerrados, dar vueltas a la manzana e incluso volver sobre nuestros pies y entrar en el cine a ver la última de Indiana Jones

n a c o
andthelastcrusade

jm dijo...

Cada día nos jugamos el destino, pero quizá cargado con los dados del azar