lunes, 2 de junio de 2008

Nueva casa


Laura iba en busca del arcoiris. Aquel día lloviznaba levemente, hecho poco frecuente en aquella ciudad burguesa de tintes góticos. Las nubes era pocas y de un blanco puro. Coronando el cielo, el sol brillante hubiese quemado la piel de no ser por la lluvia. En la ciudad no podía alcanzar a ver más que un pedazo de la bóveda azul que tenía sobre su cabeza. A pesar de que las calles que se alzaban a su alrededor le impedían verlo, Laura sabía que en algún lugar del cielo debía haber un tímido arcoiris.

- ¿Dónde está?
- Ya llegamos, Laura.
- No. Que dónde está el arcoiris.
- ¿Qué arcoiris, Laura?
- El que debería haber. Llueve y hace sol. ¿Dónde está el arcoiris?
- Pues no lo sé, la verdad. Quizás no llueva lo suficiente...

Laura torció el gesto, enfadada. Hoy tampoco iba a poder ver un arcoiris. Ahora ya no miraba al cielo y, cabizbaja arrastraba los pies por aquellas calles señoriales de edificios bajos y ajardinados. A pesar de que trataba ocultarlo, estaba nerviosa.

- ¿No te gusta el barrio? Es precioso, ¿no crees?
- Me da igual.

La niña caminaba cada vez más lento, con la mirada fija en el suelo. La señora que la acompañaba siguió mirando la ficha que había sacado de su carpetilla negra sin prestarle mucha atención.

- Es aquí, Laura. Calle Freixà, número 40. ¡Qué casa más encantadora!
En efecto, aquella era una casa especial. En medio de todos aquellos bloques de pisos, se alzaba aquella casa, con enredaderas envolviendo toda la fachada posterior. A través de una celosía verde de madera, podía entreverse un columpio hecho de cuerdas, atado a dos árboles. Pintada de ocre, con tejas rojas en la cubierta a dos aguas, aquella casa prometía ser refugio de los juegos más misteriosos y fascinantes que aquella niña jamás hubiera imaginado. Algunos adornos florales decoraban las esquinas de las paredes.

- ¿Qué te parece, Laura?
- Normal. - dijo la niña sin una pizca de entusiasmo.
- Pero, Laura, deberías estar contenta. Vas a vivir aquí... No podría existir casa mejor para...
- ¿Cuanto tiempo estaré en esta?
- Eeh... Pues si todo va bien, Laura, un año. Es bastante, ¿no?
- A Daniela la quisieron para siempre.
- Sí, Laura. Hay veces en las que la familia adopta al niño... Pero no siempre es así, Laura. Piensa que...bueno... Que las familias sólo pueden... ¿Qué miras?
-Quiero ver un arcoiris. No debería ser tan difícil.

En sus ojos, la inocencia desteñía amargura. La madurez iba apoderándose de ella antes de lo previsto.
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Niños en acogida
Si tienen ocasión, pasen por la calle Freixà en Barcelona...

14 garabatos:

La Esquina del Mundo dijo...

Me ha gustado tu historia, creo que si algunas veces vieramos la sociedad desde los ojos de un niño nos dariamos cuenta de muchissimas cosas.
Gracias por tu comentario, ya lo dicen, la vida es aquello que te sucede mientras tu te empeñas en hacer otros planes, ¿no?
La proxima pondre algo menos triste :p

Arcángel Mirón dijo...

Dios mío, que duro. Ese final es demoledor.

Camille Stein dijo...

todavía demasiado temprano... demasiado joven para tener que desear así un arcoiris...

amargura plantada en joven tierra

precioso tu texto

un beso

La Esquina del Mundo dijo...

¿Pero haces trampas? Yo si que soy zurdo... ;)
Las cartas estan sobre la mesa, ¿jugamos una mano?

La Esquina del Mundo dijo...

al poker me va bien, aunque recuerda que soy un tahur zurdo ;)

jordim dijo...

Muy bien, sí señora. Luego dices que no te gusta Tim Burton. Pues esto podría ser la intro de una peli suya :)

Carlitos Satan dijo...

Devastadora la historia y devastadora la canción.

la esquina del mundo dijo...

Empiezo a pensar que mi propia web tiene algo conta mi... o eso o word, que también podria ser...
Lo que te decía ayer de la vida, igual con los caminos :p Aunque siempre haya pensado que a veces es mejor soñar, alli siempre se cumplen tus espectativas, ¿no?
En fin, un placer siempre leerte ;)

Raúl Retana dijo...

Interesante reflexión: hoy en día las cosas más sencillas, son las más difíciles de ver...
Un Saludo

Bea M dijo...

Me encanta Mari! pero muy triste.

la esquina del mundo dijo...

Aunque siempre tendemos a buscar la playa bajo el asfalto... ¿no crees? En fin, siempre se puede soñar en que todo es mejorable

Gracias por pasarte tan a menudo, es un placer

rohit dijo...

i no se conoce suficientemente el español, pero lo hice traducir su blog,
He visto tu blog, y me di cuenta de que usted tiene buenas habilidades de diseño de gráficos de tu blog es perfecto.
lo siento si he pedido que esta cuestión de nuevo
le gustaría para el intercambio de nuestro vínculo, (blog roll)
aún hoy en día im confundirse porque había recibido muchas respuestas con un montón de confusiones.
si está usted listo?. así que por favor escriba su enlace en mi comentario caja o tu respuesta.
adiós
besos
buen día
Dios te bendiga

o s a k a dijo...

el arcoiris estaba debajo de la cama
(entre las piezas de la construcción y su nuevo amigo imaginario)

hay una cosa curiosa con la luz: siempre cabe un rayo más

n a c o
inthemood

AdR dijo...

Este texto, con la música de violines que lleva a la niña a la casa, con el recurso del arco iris al principio y al final, con los pasos de las dos... demuestra que tienes talento novelesco. Explótalo.

Besos.