Queridos lectores (en este momento tengo el placer de llamaros así, por una vez):
Los que escribís (no, no todos sois escritores) os limitáis a decir lo que dijeron otros antes pero cambiando las palabras de forma que parezca algo nuevo (también hay algunos que incluso lo decís de la misma forma). Pero lejos de avergonzaros, muchos sois los que queréis tener este oficio, aunque sepáis que no aportaréis nada nuevo al mundo. ¡Es esa voluntad que os nace del egoísmo! Os enorgullece ver vuestro nombre escrito en la portada de alguno de nosotros, por poco talento que hayáis derramado sobre él. Ansiáis que algún lector se tome el tiempo de sumergirse en vuestras palabras y escuche aquello que ansiáis decir.
Aunque lo que queréis en realidad es dejar rastro de vuestra existencia en algo que probablemente sea más longevo: Nosotros. Afirmáis que necesitáis escribir, pero con eso no nos lleváis al equívoco, sabemos que deseáis que se os escuche, sin importar qué o cómo lo digáis. Anheláis que el universo se centre por un mísero instante en un ser ínfimo que tan sólo es más egoísta que los demás. Que tan sólo quiere que admiren su destreza. Pero de lo que no os dais cuenta es que sin nosotros no vivís. Nosotros somos las estrellas de este pequeño cabaret y vosotros tan sólo el que abre y cierra el telón. Nosotros somos quienes os hacemos grandes, o quienes os arruinan esa fama efímera. Somos quienes manejamos los hilos de vuestra carrera y vuestro futuro. Los que atesoraremos vuestras sucias palabras cuando vosotros ya no estéis aquí para ensanchar vuestro ego al releerlas. Estamos hartos de que inundéis con vuestro discurso estúpido nuestras páginas y que creáis que, al deslumbrar al lector, nos embaucáis a nosotros. Sabemos bien que nuestra tarea es convivir con esa verborrea insulsa en nuestro interior y cargar con él sabiendo que en lugar de Virgilio o Quevedo, llevamos a un aprendiz que se creyó maestro. No, por mucho que lo creáis, a nosotros no nos engañáis.
Los que escribís (no, no todos sois escritores) os limitáis a decir lo que dijeron otros antes pero cambiando las palabras de forma que parezca algo nuevo (también hay algunos que incluso lo decís de la misma forma). Pero lejos de avergonzaros, muchos sois los que queréis tener este oficio, aunque sepáis que no aportaréis nada nuevo al mundo. ¡Es esa voluntad que os nace del egoísmo! Os enorgullece ver vuestro nombre escrito en la portada de alguno de nosotros, por poco talento que hayáis derramado sobre él. Ansiáis que algún lector se tome el tiempo de sumergirse en vuestras palabras y escuche aquello que ansiáis decir.
Aunque lo que queréis en realidad es dejar rastro de vuestra existencia en algo que probablemente sea más longevo: Nosotros. Afirmáis que necesitáis escribir, pero con eso no nos lleváis al equívoco, sabemos que deseáis que se os escuche, sin importar qué o cómo lo digáis. Anheláis que el universo se centre por un mísero instante en un ser ínfimo que tan sólo es más egoísta que los demás. Que tan sólo quiere que admiren su destreza. Pero de lo que no os dais cuenta es que sin nosotros no vivís. Nosotros somos las estrellas de este pequeño cabaret y vosotros tan sólo el que abre y cierra el telón. Nosotros somos quienes os hacemos grandes, o quienes os arruinan esa fama efímera. Somos quienes manejamos los hilos de vuestra carrera y vuestro futuro. Los que atesoraremos vuestras sucias palabras cuando vosotros ya no estéis aquí para ensanchar vuestro ego al releerlas. Estamos hartos de que inundéis con vuestro discurso estúpido nuestras páginas y que creáis que, al deslumbrar al lector, nos embaucáis a nosotros. Sabemos bien que nuestra tarea es convivir con esa verborrea insulsa en nuestro interior y cargar con él sabiendo que en lugar de Virgilio o Quevedo, llevamos a un aprendiz que se creyó maestro. No, por mucho que lo creáis, a nosotros no nos engañáis.
Un libro cualquiera de un autor cualquiera

17 garabatos:
Plas, plas plas...
Todo un texto/desafio al lector/escritor. Todos llevamos un narcisista gilipollas dentro.
El que se atreva, que tire la primera piedra.
Me gustan tus garabatos.
Y ahí está el secreto de todo. Así lo pienso y por eso escribo. Escribir por puro placer, vertiendo todo lo demás, todo lo que pueda surgir después, a los cerdos.
Buen texto, buena reflexión, muy madura la verdad.
Saludos y gracias por la visita.
En común tenemos a un kafkiano despendolado.
Que bronca, que verdad más dura.
Tú sí escribes para cambiar almundo, para canviar consciencias (cómo decia aquella cnción).
PD: No, no es mi entrenador. Otro personage entró en escena, pero rápido va a salir...
XXXX
Uff, muy durorrr
jaja
Me recuerdas a la generación beat. Estaras hasta el co** de que tu escritura me recuerde a cosas, pero es la única forma de decir que escribes de puta madre sin decirlo así.
Jaja ;)
Un Saludo
supongo que sí... que en parte llevas razón, pero comparada con muchas otras formas de expresión ¿no es la creación artística una inmejorable manera de llamar la atención?
n a c o
míramemírame
por cierto: sé bienvenida a la familia o s a k a
n a c o
permanentlink
glups!
;-)
bueno, por suerte con internet ya no hace falta publicar un libro para que la gente lea lo que escribes. y creo que nadie tiene por qué avergonzarse por no ser premio nóbel de literatura.
por cierto, no conocía esa afición tuya al tabaco xD
veo que has entrado en razón y has puesto un blogroll en el blog :p
Escribir pensando en como verán los demás nuestros textos es condenarse. Pienso que hay que escribir pensando en plasmar lo que a uno le gustaría leer
Saludos
Me gusta.
Saludos
Muy original :) A poca gente se le ocurre una carta así, y con rapapolvo para los escritores :) Todo muy cierto
Besos
es que el EGO es un arma de doble filo... sin él no nos despegaríamos las sábanas del cuerpo, y un exceso nos conduce... (todos sabemos a dónde nos conduce)
n a c o
egocéntrico
Para empezar, una frase que no sé si es mía o la hice mía en algún momento: Escritor es el que escribe, publique o no, sea leído o no.
Y los motivos para hacerlo... buff, cuánto hay de vanidad o de ganas de llamar la atención es algo que se mezcla con los propósitos más nobles, hasta ser indistinguible, me temo.
Yo escribo desde hace años y mis lectores son mis familiares y cercanos. Soy mediocre y jamás garrapatearé nada bueno; ni mucho menos podría vivir de ello. Pero ¿qué más da? Es agradable hacerlo. Si los libros pudieran hablar, dirían mucho, pero yo creo que su queja más habitual sería el alto índice de maltrato doméstico que sufren, jajjaja.
Saludos.
ejem... los lectores como grupo no dejan de ser ovejas, igual que socialmente se dirige al grupo para que coma hamburguesas, igualmente se dirige al grupo para que vargas llosa sea dios.
ejem... el lector como universo propio es un reino al que es mas dificil asaltar.
tu tambien eres escritora en tu imperio personal
Que buen espacio!
Me maravillas
Besotes
Solo te faltaba eso de ¿Qué pasa?.
O, en la calle te espero
Quizás, y calla que todavía te vas a llevar dos hostias, so capullo (o capulla, según sea miembro o miembra de esta colección de lectores, lectoras, ya te vale)
Publicar un comentario en la entrada